jueves, 19 de febrero de 2009

Movimiento Slow.

Hace unos días me enteré de este movimiento mundial y quería compartirlo con ustedes.
Fomenta el ir más despacio cuando tiene sentido hacerlo. Todo ser vivo, proceso o acontecimiento tiene su propio tiempo. Muchas veces no disfrutamos de las cosas del momento porque estamos pensando en lo que viene… no nos damos tiempo.
El secreto está en el equilibrio: hacer todo a una velocidad adecuada en lugar de hacerlo todo más rápido.
En este mundo que nos lleva a la velocidad por codicia o temor a quedarnos atrás dejamos a un lado así más tiempo para escucharnos, mirarnos, conectarnos, interactuar, hablar más tranquilamente con los otros sin ruido, sin apuro.

VIVIR DESPACIO NO IMPLICA QUE TE DETENGAS.
Decálogo que Carl Honoré propone:
• No dejes que tu agenda te gobierne. Muchas cosas que te planteas ahora son postergables. Prueba y verás.
• Cuando estés con tu pareja y tus hijos o con tus amigos, apaga el celular y desconecta el teléfono.
• Tómate tiempo para comer y beber. Comer apurado genera males digestivos y si la comida es buena y está bien sazonada, no la apreciarás como se debe. Este es uno de los placeres de la vida, no lo arruines.
• Pasa tiempo a solas contigo mismo, en silencio. Escucha tu voz interior. Medita sobre la vida en general. No tengas miedo al silencio. Al principio te será difícil, luego notarás los beneficios.
• No te aturdas con ruidos o mires televisión como si fueras una medusa petrificada. Escucha música con calma y verás que es bellísima. No te quedes frente al televisor porque sí.
• Escribe un ranking de prioridades. Si lo primero que escribiste es trabajo, algo anda mal, vuelve a redactarlo. El trabajo es importante y debemos hacerlo, pero medita y notarás que no es lo más importante de tu vida.
• No creas eso de que en poco tiempo das amor. Escucha los sueños de la gente que amas, sus miedos, sus alegrías, sus fracasos, sus fantasías y problemas. Es una estupidez pensar que se puede amar una hora por día y basta con eso.
• No creas que tus hijos pueden seguir tu ritmo. Sos vos quien debe desacelerar e ir al ritmo de ellos. Recuerda que la conversación y la compañía silenciosa son los medios de comunicación más antiguos que existen.
• El virus de la prisa es una epidemia mundial. Si lo has contraído, trata de curarte.

1 comentario:

Mariní dijo...

q bueno volver a leerlo... si, lo he visto en otros lugares publicado pero ocurre a mi entender con lo que es Necesario que recordemos para PRACTICAR A DIARIO Y EN CADA MOMENTO como este decálogo de acciones concretas...
TENERLO A MANO Y LEERLO CON MUCHA REGULARIDAD...
cambiar hábitos que jamás nos han sido siquiera mencionados...
es solo tarea cotidiana...
y tal cual lo refleja nuevamente este post... SINCRONIZARNOS CON LA VELOCIDAD ADECUADA REQUIERE PRIMERO...

ir mas despacio.
para que , cuando realmente sea necesario podamos poner la intensidad en su grado justo...

gracias !

MARINÍ